Tras el aniversario de la Carta de Naciones Unidas, para transitar hacia el desarrollo sostenible, ONU considera más urgente reafirmar que la igualdad debe ser estrategia para cerrar las brechas estructurales que se han profundizado en América Latina y el Caribe. Ese cambio debe basarse en el fortalecimiento de la democracia, derechos humanos, multilateralismo, paz, igualdad y sostenibilidad.
Para ONU, la región continúa siendo la más desigual del mundo, y si bien la primera década de este siglo estuvo marcada por avances en la reducción de la pobreza y la desigualdad de ingreso, quedan muchas brechas por cerrar.
Se han transversalizado los abusos de tal manera que el tráfico de influencias entre el poder económico y el político se ha generalizado en todo el espectro ideológico.
Es necesario renovar la métrica sobre las desigualdades. Es necesario medir la riqueza y no sólo la pobreza. Incorporar la desigualdad en la propiedad y no sólo en el ingreso.
ONU cita a Chile, como ejemplo, con un PIB per cápita de 25 mil dólares al año, la mitad de los trabajadores recibe un sueldo inferior a los 550 dólares al mes y prácticamente todos los servicios -educación, salud, medicamentos, transporte, electricidad, agua- impactan en los salarios. En términos de patrimonio, el 1% más rico detenta el 26,5% de la riqueza, y el 10% más rico concentra el 66,5%, mientras el 50% más pobre accede a un magro 2,1% de la riqueza del país.

*Fuente: ONU*

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